La noticia de la muerte de Alan Rickman
nos ha pillado a todos por sorpresa, a pesar de que sabíamos que
padecía cáncer. Sin embargo nunca piensas que uno de esos actores con
los que has crecido, que casi forma parte de tu familia, vayan a irse
para siempre algún día. De alguna forma pensamos que hay gente inmortal,
y de hecho en algunos casos es prácticamente así. Gracias a una de las
ventajas del arte, Alan Rickman seguirá vivo para todos y cada uno de los que le hemos admirado,
y le seguiremos admirando. Porque los buenos actores, aquellos que se
pasean por delante de la cámara con una elegancia pocas veces vista, y
hablando con su profunda voz, ésos no mueren nunca.
Precisamente la voz era el mejor instrumento que Rickman poseía. Cary Grant —y no voy a ser yo quien lleve la contraria a alguien como Grant— sostenía que el 85% del trabajo de un actor es su voz. El caso de Rickman es uno de los que apoyan dicha teoría, y a continuación os dejamos unos vídeos de algunas de las secuencias protagonizadas por el intérprete británico, como particular homenaje a alguien que se ha ido demasiado pronto.
El debut de Rickman en pantalla grande, uno de los mejores villanos
del siempre menospreciado, injustamente, cine de acción. Hans Guber es
un villano de primera categoría, tanto que el género aun no ha
presentado a otro que le supere. Esa mezcla de humor británico y voz
enormemente profunda le hacían un villano de lo más temible. Si Rickman
me hablase así no necesitaría apuntarme con una pistola, le confesaría
hasta quién fue el asesino de Kennedy.
La película no es gran cosa, un western australiano cuando a
principios de los noventa el género pareció vivir un resurgimiento. Tom Selleck
es un vaquero contratado por Rickman, quien tiene unas ideas muy
claras, y perversas, de cómo llevar la paz al continente australiano.
Sin duda, es lo mejor de la película.
En esta delirante versión de las andanzas del mítico Robin Hood se
echó mano de uno de los actores de moda (Kevin Costner), y como villano,
el mejor en aquellos años. La secuencia es bastante divertida, con el
Sheriff de Nottingham preguntando a sus presos si prefiere dolor o
muerte. A la muy personal voz, cargada de ironía, hay que sumar el cómo
se mueve el actor dentro del plano. También lo mejor de la película.
Cada año que pasa me gusta menos esta película, no obstante aún
conserva buenos momentos. Esta secuencia es uno de ellos —e instante en
el que Emma Thompson, con toda naturalidad, le pregunta
a su marido por su infidelidad—. Aunque la secuencia es enteramente de
ella, Rickman sabe también cómo brillar en un segundo plano. Parco en
palabras, deja toda la interpretación en sus gestos, y transmite el
arrenpentimiento de forma sublime.
Una de las mejores películas de su director, llevando a buen puerto la difícil adaptación de la extraordinaria obra de Patrick Süskind.
En la escena tortura al protagonista, un genio incomprendido, de forma
muy diferente a la del film de Reynolds. Aquí Rickman está más contenido
que nunca, casi susurra cuando habla, y sus gestos faciales son una
mezcla de pena y desprecio. Una delicatessen.
Por supuesto, hay muchos más ejemplos de la portentosa voz de Alan Rickman, tantos como película o series de televisión protagonizó. Yo he elegido estos cinco porque juntos dan una muestra de la enorme versatilidad del actor. Personalmente lo prefería haciendo personajes de malvado. Los bordaba.
Via:blog de cine
Precisamente la voz era el mejor instrumento que Rickman poseía. Cary Grant —y no voy a ser yo quien lleve la contraria a alguien como Grant— sostenía que el 85% del trabajo de un actor es su voz. El caso de Rickman es uno de los que apoyan dicha teoría, y a continuación os dejamos unos vídeos de algunas de las secuencias protagonizadas por el intérprete británico, como particular homenaje a alguien que se ha ido demasiado pronto.
'Jungla de cristal' ('Die Hard', John McTiernan, 1988)
'Un vaquero sin rumbo' ('Quigley Down Under', Simon Wincer, 1990)
'Robin Hood, principe de los ladrones' ('Robin Hood: Prince of Thieves', Kevin Reynolds, 1991)
'Love Actually' (id, Richard Curtis, 2003)
'El perfume' ('Perfum: History of a Murdered', Tom Tykwer, 2006)
Por supuesto, hay muchos más ejemplos de la portentosa voz de Alan Rickman, tantos como película o series de televisión protagonizó. Yo he elegido estos cinco porque juntos dan una muestra de la enorme versatilidad del actor. Personalmente lo prefería haciendo personajes de malvado. Los bordaba.
Via:blog de cine

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