Este ha sido el año de Disney. Con menos de 10 películas, el gigante del entretenimiento ha dominado los beneficios en taquilla por encima de lo que logró el año pasado Universal. 6.000 millones de dólares y un 40% de las ganancias absolutas de todas las salas de occidente.
Pero donde tenemos a triunfadores, también hay que buscar perdedores. Y no, frente a lo que podríamos pensar, ni Warcraft, Cazafantasmas, Escuadrón Suicida o Alicia ante el espejo han sido los mayores fiascos que las majors han lanzado a nuestras pantallas. A continuación, los productos cinematográficos más tóxicos que ha habido en taquilla en este 2016.
Quién lo iba a decir. Una comedia dirigida por los ganadores de Oscar
y firmantes de El Gran Lebowski, protagonizada por Scarlett Johanson,
Chaning Tatum y el tío que vende Nespressos. Pues sí, no le ha ido nada
bien a los hermanos guionistas más queridos de Hollywood. De los 22 millones de presupuesto a unos beneficios en taquilla de 30 millones, insuficientes para alcanzar el retorno de inversión que requieren las producciones de esas características.
Es posible que sea una película con una segunda vida en el mercado de
copias domésticas, pero aun así, se siente bastante insuficiente.
¿Demasiado pronto para reírse de Afganistán? ¿La caída de un tótem
cómico como Tina Fey? ¿O simplemente una mala combinación entre la
comedia y el drama? Reporteras en Guerra, película que apenas ha llegado
a las carteleras hispanohablantes, también ha sido una inversión
desatinada: 35 millones de presupuesto que decrecen hasta los 23 recaudados en taquilla.
No ha sido este un año para los espías cómicos. Ni el director de
Supersalidos y Adventureland ni cuatro actores de lujo (Zach
Galifianakis, Isla Fisher y Jon Hamm) han podido revertir la tendencia a
la baja de este subgénero fílmico. Aunque algo pudo hacer también la
malísima nota que le pusieron los críticos de todo el mundo. Las
apariencias engañan costó 40 millones y ganó 26.9 en los circuitos de exhibición.
El mismísimo Sacha Baron Cohen tampoco se libra de pecado recaudatorio. El rey del mockumentary
también ha fracasado este año con su híbrido de mofa hacia los
hooligans y película paródica de asesinos. Ya sabes, ese tipo de comedia
que ya hacía Leslie Nielsen hace décadas. 40 millones de presupuesto que se convirtieron en 28.7 al pasar por salas.
Oliver Stone a los mandos.
Uno de los personajes centrales más interesantes del siglo XXI, el
empleado de la NSA dispuesto a filtrar los sucios secretos de su país
por el bien del conocimiento público. El guapísimo Joseph Gordon-Levitt
como protagonista del biopic. Cualquiera de nosotros habría pasado como
un buen negocio la inversión de 40 millones en una película con esta carta de presentación. Pero las audiencias no respondieron como se esperaba, 31 millones de retorno. Por mucho que se gane en ventas en DVD y BluRay, el fracaso seguirá siendo sonado.
Aunque a muchos les hubiera gustado que las chicas del SNL fracasaran
con su remake de Cazafantasmas, donde han incumplido sus expectativas
Kate McKinnon y Kristen Wiig es en la comedia De-mentes criminales.
Jared Hess, el director de Napoleon Dynamite y Super Nacho se lleva el
mal sabor de boca de haber digerido una obra de 25 millones de presupuesto que se salda con 22 millones de recaudación en taquilla. Aunque los hay en esta lista que tienen mucho más que perder.
Si tenemos los estrenos de la semana saturados de adaptaciones
absurdas, alguna de ellas tenía que dejar frío a los espectadores. La
versión cinematográfica del videojuego infantil de Playstation no ha visto llegar su momento nostálgico 14 años después de la primera edición de la saga. La película de animación ha costado unos modestos 20 millones de dólares, pero sólo ha conseguido hacer 8.8 en su paso por taquilla.
¿Quién iba a decir que una película capitaneada por el director de
Los Juegos del Hambre o Sea Biscuit y protagonizada por Matthew
McConaughey podía ir mal en taquilla? Seguro que STX Entertainment
tampoco lo pensó en su momento. De los 50 millones iniciales la exhibición en salas de todo el mundo sólo les ha devuelto 25 millones.
Por qué no iba a funcionar, a ver. PNSS lo tenía todo. Era una
película rollo Sacha Baron Cohen pero que en vez de protagonizarla un
talibán amante de Pamela Anderson o por el tirano gobernante de un país
empobrecido iba a seguir la travesía por el fracaso comercial de un
integrante de una boy band en solitario. Si al protagonista le fue todo
mal, también a sus resultados económicos. Pese a que la crítica la
calificó de película pasable, Popstar hizo 20 millones de presupuesto y 9.5 de recaudación final.
Si hay que incluir un cataclismo económico de España, esa es la nueva
película de Trueba. Y lo más probable es que el trompazo no lo haya
causado el boicot nacionalista, sino que la propia secuela de La niña de
tus ojos haya sido tan mala
(en calidad y a la hora de llamar a su público potencial a acudir a las
salas) que todo el mundo haya preferido pasar de esta comedia
protagonizada por Penélope Cruz. De sus 14 millones de presupuesto, contando el dinero de promoción a menos de 600.000 euros en su paso por la cartelera.
No era una posibilidad que dejásemos escapar la oportunidad de publicar ese póster.
De nuevo, en algún lugar del mundo una loca reunión de ejecutivos del entretenimiento decidió que la adaptación cinematográfica de un pastiche literario que se reía de la fusión entre la alta y la baja cultura era el caballo ganador al que jugarse 28 millones de dólares. ¿Qué pensarían después al descubrir que Orgullo, Prejuicio y Zombies hizo apenas 16.4 en taquilla? Menudo imprevisto.
Imagínate una película de gestación del superhéroe adolescente a lo Spiderman.
Vale, ahora imagina que es de un producto que, a diferencia de
Spiderman, no lo conoce ni Jesucristo. Y ahora añádele que la lanzas en
pleno 2016. Con un 4.8 de media sobre 10 en IMDB y un 0% en el
Tomatómetro de Rotten Tomatoes, Max Steel ha sido uno de los mayores
fiascos de este año. 10 millones se gastaron desde la
independiente Dolphin Films y la rama audiovisual de Mattel, que
seguramente se lo pensará dos veces antes de lanzar su siguiente
película. ¿Recaudación? 6.1 millones de dólares.
El anuncio de un juguete navideño más caro de la historia.
Su versión original fue uno de los majors bombazos en taquilla de la
historia. Un clásico del cine que por el clamor popular acaba
encontrando espacio en las televisiones en Semana Santa cada año décadas
después de su estreno. Es muy posible que el año que viene ni siquiera recordemos que se había hecho un remake de este filme. Sus productores también querrán olvidar todo este asunto. Se gastaron 100 millones de dólares en realizar la película. De esos, sólo volvieron 13.4 millones. Una miseria a la altura de Final fantasy: La fuerza interior.
Pero donde tenemos a triunfadores, también hay que buscar perdedores. Y no, frente a lo que podríamos pensar, ni Warcraft, Cazafantasmas, Escuadrón Suicida o Alicia ante el espejo han sido los mayores fiascos que las majors han lanzado a nuestras pantallas. A continuación, los productos cinematográficos más tóxicos que ha habido en taquilla en este 2016.
13) ¡Ave César!
12) Reporteras de Guerra
11) Las apariencias engañan
10) Agente contrainteligente
9) Snowden
8) De-mentes criminales
7) Ratchet & Clank
6) Los hombres libres de Jones
5) Popstar: Never Stop Stopping
4) La reina de España
No era una posibilidad que dejásemos escapar la oportunidad de publicar ese póster.
3) Orgullo + Prejuicio + Zombies
2) Max Steel
El anuncio de un juguete navideño más caro de la historia.
1) Ben-Hur
- Via:Magnet

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