
Ante la bochornosa confusión con los sobres al final de la gala de los Oscars, la Academia de Hollywood ha comenzado a tomar medidas. La primera y fundamental ha sido anunciar que no volverá a contar con los dos responsables de los sobres, empleados de PwC (PricewaterhouseCoopers), la empresa que lleva colaborando con la Academia durante 83 años.
Brian Cullinan y Martha L. Ruiz han sido señalados como los culpables de que el Oscar a la mejor película se entregara erróneamente a 'La La Land'. Mientras los aparentes vencedores comenzaban sus discursos de agradecimiento, todo se interrumpió durante unos caóticos instantes, hasta que el héroe de la noche, el productor Jordan Horowitz, tomó el micrófono, destapó la confusión y anunció que la verdadera ganadora era 'Moonlight'.
Cuando Dunaway leyó 'La La Land', Ruiz avisó a su compañero de que no era el título correcto; al parecer, los empleados de PwC memorizan los ganadores como medida de seguridad, para evitar casos como el que vimos. Ambos acudieron con el director del escenario a comprobar el sobre que tenía en la mano Beatty, descubriendo que era el duplicado de seguridad del premio a la mejor actriz protagonista para Emma Stone. Al descubrirlo, puede oírse a Cullinan soltar: "Shit" ("mierda").
Estos días se ha descubierto que PwC había prohibido a sus empleados publicar contenido en las redes sociales durante la gala, para evitar distracciones, pero Brian Cullinan cayó en la tentación. Hizo una fotografía a Stone y, posiblemente en las nubes ante la presencia de la estrella, olvidó su compromiso: publicó la imagen en Twitter (y la borró demasiado tarde) en torno al momento en el que debía estar pendiente del premio a la mejor película, mientras Beatty se quedaba perplejo leyendo que Emma Stone era la mejor película del año...
No es la primera vez que se equivocan con los sobres
O quizá no se le dio más importancia porque todos reaccionaron con mucho sentido del humor. Se quedó en una anécdota simpática y nada más, incluso se olvidó hasta ahora que ha vuelto a ocurrir algo similar. Sin embargo, lo del pasado domingo ha pasado de una situación muy incómoda a un auténtico escándalo. Y yo pregunto: ¿de verdad es para tanto? ¿Acaso no fue una gala memorable?
Posdata: ¿No es curioso que Cullinam se parezca tanto a Matt Damon, némesis (fingida) de Jimmy Kimmel?
Vía | NYTimes
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