
Christopher Nolan se ha convertido, por méritos propios, en una figura de lo más controvertida entre el nutrido grupo de aficionados que pulula por ese cinefórum globalizado que son las redes sociales. Objeto de la más intensa de las pasiones y, a su vez, del odio más visceral a cada paso que da su carrera, es innegable que, le pese a quien le pese, el director británico es la gran esperanza que le queda al blockbuster contemporáneo.
Su cariz de artesano amante de la maqueta y fiel siervo del celuloide, la controvertida solemnidad con la que se aproxima a proyectos que, en manos de otros, caerían en el terreno del entretenimiento vacuo, y su capacidad innata de ofrecer cine de autor capaz de reventar la taquilla de cualquier multicine, le han convertido en uno de los nombres más relevantes de la industria de los últimos tiempos.
Pero antes que el visionario cineasta que es hoy, Chris Nolan fue cinéfilo. Un devorador de películas que, desde una temprana edad, no sólo se grabaron a fuego en su memoria, sino que han influenciado inevitablemente una filmografía repleta de éxitos en la que resuenan los ecos de las obras de grandes mitos de la industria. Demos un repaso pues a esos títulos y nombres propios que marcaron un antes y un después en la trayectoria de Chistopher Nolan.
Ridley Scott y ‘Blade Runner’: El alma del artesano
Nolan admite haber estado profundamente influenciado por la que define como “la mejor película de todos los tiempos en cuanto al uso y construcción de escenarios” en muchos de sus trabajos. Destaca, entre todos ellos, el desempeñado en ‘Batman Begins’, donde el equipo dio vida a las calles de Gotham City en un inmenso hangar de aviones reconvertido en plató.
Todo esto podría aplicarse de igual modo al caso de ‘Alien: El octavo pasajero’, también elogiada públicamente por Nolan en cuanto a generar una atmósfera orgánica e inmersiva mediante el uso de maquetas y naves espaciales moldeadas entre madera y fibra de vidrio, y cuyo inteligente empleo de efectos especiales tradicionales caló hondo en un Nolan que nos maravilló con la estructura construida para la secuencia del pasillo giratorio en ‘Origen’.
‘2001: Una odisea del espacio’: Stanley Kubrick y el autor de estudio
El director confiesa que, en aquel momento, no comprendió absolutamente nada de lo que sucedía en pantalla, pero que la disfrutó igualmente gracias a la forma en la que la película juega a estimular sensorialmente, convirtiéndola en “puro cine” que no entiende de edades ni intelectos. Una experiencia “más grande que la vida” que marcaría un antes y un después en el desarrollo de su maravillosa space opera ‘Interstellar’.
Además de por este motivo, la figura de Kubrick siempre será venerada por el realizador de ‘Insomnio’ debido a su capacidad, en palabras del propio Nolan, de “tener tamaña confianza sobre una única imagen para explicar algo al público”. Este hecho le hace, según ha admitido, avergonzarse de su propio trabajo al ver la cantidad de planos y efectos de sonido que necesita para generar una reacción en la audiencia.
La delgada línea roja: El arte de la elipsis
Nolan afirma haber visto infinidad de intentos de replicar lo que Malick consiguió hacer con ‘La delgada línea roja’ a la hora de trasladar a la pantalla estados mentales y recuerdos mediante el uso del montaje. El modo en el que Malick y sus tres montadores rompen las reglas de las transiciones, ejecutando saltos temporales sin ningún tipo de efecto más allá del simple corte, sentó precedente, y ha sido utilizado de forma reconocida por el propio Nolan en varios pasajes de ‘Memento’.
La espía que me amó: La escala bondiana
Esta técnica, perdida hoy en día en pos de un exceso de planificación repleto de tiros extremadamente cortos que impiden la lectura y comprensión de la acción, ayuda a sumergirte en el universo de la película y hace ganar credibilidad a lo que acontece en pantalla, y es una constante identificable en la trilogía de ‘El caballero oscuro’.
Podría decirse que su devoción por James Bond ha otorgado a Christopher Nolan la capacidad de crear un universo ilimitado y utilizarlo como una caja de arena para crear acción y aventura sin las limitaciones impuestas por los estándares de las producciones de corte más realista.
Superman: El realismo cinematográfico
De la que es, sin duda, una de las mejores adaptaciones de la viñeta al celuloide de la historia, Nolan ha extraído el que es uno de los elementos más controvertidos de su trayectora como cineasta y, especialmente, de su aproximación al mundo del cómic: el tono serio y realista del que impregna a sus producciones.
Una lista interminable
Desde cintas como ‘12 hombres sin piedad’ o ‘La venganza’ (‘The Hit’), que le han aportado perspectiva sobre cómo narrar dinámicas de grupos en situaciones límite, hasta clásicos del expresionismo alemán como ‘El testamento del Dr. Mabuse’ de Fritz Lang, que considera un manual de cómo llevar a un supervillano a la gran pantalla, la filmografía de cabecera de Nolan recoge auténticas joyas que todo buen cinéfilo debería añadir a su lista de imprescindibles.
Mientras vamos completando los títulos que tengamos pendientes, siempre podemos revisitar los firmadas por el propio Chris Nolan: un director por el que, sin duda, merece la pena influenciarse.
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