
‘Baby Driver’ está a punto de estrenarse en España y nos va a traer una peculiar mezcla de acción y música. Edgar Wright no sólo escribió el guión con una banda sonora completa desde el minuto 1, también contrató a un coreógrafo para que las acciones en pantalla se sincronizaran y quedaran elegantes junto a la música. De este modo, ‘Baby Driver’ parece un musical sin ser un musical.
Por supuesto, esto nos trae muchos recuerdos en Espinof y nos ha inspirado esta lista de películas que contienen alguna escena conducida por la música a pesar de no ser un musical en sí.
Pero antes de que suene el primer compás, es conveniente hacer una aclaración: se han descartado todas aquellas películas en las que el protagonista de la canción está sobre un escenario, haciendo lo que se suele hacer sobre un escenario (lo sentimos, ‘Regreso al futuro’ o ‘Howard el Pato’); aquí hablamos de filmes donde la música surge sin que lo esperes, acompañada o no de algún baile.
Bienvenido Mr. Marshall (1953)
Lo conseguido por Luís García Berlanga, Juan Antonio Bardem y Miguel Mihura es algo propio de titanes: hacer una sátira afiladísima de lo que era la España de posguerra, esquivando la censura y añadiendo al imaginario popular una canción alegre en tono, pero bastante miserable en el fondo, desde la situación (todo un pueblo fingiendo opulencia para, en lo básico, mendigar dinero a los americanos) hasta la propia letra.
Respecto a la película en sí, es un clásico inabarcable en la que Berlanga demuestra un dominio de la técnica cinematográfica. Una manera ideal de acercarse a uno de los imprescindibles de nuestra cultura y a una forma muy peculiar de analizar España: no por nada usamos el adjetivo “berlanguiano” para algunas de las situaciones estrambóticas de nuestro país.
En Espinof | 'Bienvenido Mr. Marshall', ahora que somos europeos
Banda aparte (1964)
No obstante, Quentin Tarantino es un gran admirador del autor francés: bautizó a su productora con el nombre de esta película y esta escena inspiró el bailecito de ‘Pulp Fiction’. Ante tamaño homenaje, Godard declaró que hubiera preferido el dinero de Tarantino.
Si traemos a colación esta escena es para hacernos los originales: hubiera sido muy fácil poner a John Travolta y Uma Thurman descalzos, en lugar de buscar un fragmento de una película que sólo los cinéfilos recuerdan y con subtítulos en inglés (en español, nai) con la intención de que lo entendáis el mayor número de vosotros.
La vida de Brian (1979)
Financiada por el Beatle George Harrison, la película termina (cuidado, ¡destripe!) con Brian crucificado y sin ninguna esperanza de sobrevivir. Pero cuando todo está perdido, bueno, al menos puedes empezar a cantar.
Always look on the bright side of life se convirtió desde ese momento en la mejor canción para poner buena cara al mal tiempo. Y por qué no, para animar un buen funeral.
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El club de los cinco (1985)
Con un reparto en estado de gracia que representaba LO JUVENIL allá por los ochentas, la idea de paliar el aburrimiento con una pequeña juerga no es descabellado, teniendo en cuenta que nadie les ve.
¿Quién no ha deseado que le castiguen en fin de semana para vivir una historia parecida? Probablemente nadie, porque puedes hacer eso fuera y de motu proprio, y no porque si le miras el cogote otra vez a uno de tus molestos compañeros de clase vas a morderte un brazo.
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Bitelchús (1988)
Pero en 'Bitelchús' ('Beetlejuice' para los no nostálgicos y los puristas) era aún un director conocido por su afinidad por lo macabro y los efectos especiales de toda la vida. Y en esta, una de las escenas más memorables de una película ya sobresaliente de por sí, consigue representar una posesión fantasmal sin más esfuerzo que actores entregados y una melodía pegadiza.
En Espinof | 'Bitelchús', el fantasma que a todos pasma
El gran halcón (1992)
Con dos entregas de 'La jungla de cristal' a sus espaldas y convertido en un héroe de acción, Bruce Willis juntó su pasión por el cine testosterónico con su pasión por la música (publicó un disco en la Motown, nada menos). El resultado, 'El gran halcón', fue una simpatiquísima película con acción desenfrenada, comedia tontuna y un robo coreografiado con precisión musical.
¡Un momento! Ladrones, música sincronizada con los protagonistas… Es muy seguro que Edgar Wright dedicara más de un visionado a este filme para preparar 'Baby Driver'.
El mundo de Wayne (1992)
Al menos, hasta que en 1992 un par de comediantes salidos del mítico Saturday Night Live convirtieron una de sus piezas del programa, en la que interpretaban a dos rockeros colgados que hacían un programa en el sótano de casa, en un largometraje.
'El mundo de Wayne' redescubrió la rapsodia de Queen y Myers se convirtió en una estrella de la comedia durante unos cuantos años. Su mérito está en conseguir que todos soñáramos, en algún momento, con hacer algo parecido en el coche al ritmo de la canción. Si entendéis bien el inglés, la revista Rolling Stone sacó una esplendorosa historia oral sobre cómo se rodó la escena.
La máscara (1994)
El número musical, dirigido con gracia por Chuck Russell (un artesano hollywoodiense con una filmografía que ya quisieran otros) es un juego de muñecas rusas emocionales. Stanley sólo expresa su yo interior a través de la máscara, y la máscara expresa a través de la canción que es la nueva sensación del barrio: que está inflado de ego, vaya.
En Espinof | Cómic en el cine: 'La máscara' de Chuck Russell
La boda de mi mejor amigo (1997)
Fijaos en cómo empieza poco a poco, con Rupert Everett lanzando la melodía. Los presentes sonríen ante la ocurrencia sin saber qué demonios pasará a continuación, cuando el personaje de Susan Sullivan continúa, dejándose llevar y lanzando un gritito de sorpresa por haberse atrevido. Y finalmente, todo el restaurante estalla ante la mirada atónita de Julia Roberts y Dermot Mulroney.
Que ya sabemos que el cine suele presentar una versión idealizada de la realidad, pero esta escena es tan bonita, con tan poco, que prácticamente te pasa la mano por la cara para recordártelo.
Así es el amor (2001)
La expresión mandar a hacer puñetas viene de que las puñetas, esos bordados que algunos jueces llevan en la toga, son muy laboriosas de hacer. Por eso, soltarle a alguien esa expresión significa que te quieres librar de él, ya sea por un tiempo o de forma indefinida.
Si os digo todo eso es porque, sinceramente, poco más se puede decir de este filme.
10 razones para odiarte (1999)
Así lo demostró esta comedia juvenil de instituto americano, protagonizada por Heath Ledger antes de convertirse en Joker y Julia Stiles antes de desaparecer del mundo del cine, que adaptaba 'La fierecilla domada'.
Con este numerito musical, Ledger se ganó un sitio en más de una carpeta adolescente por salir guapo. Luego forró más de una carpeta por salir desfigurado, pero eso es una bat-historia para otro bat-canal.
La cosa más dulce (2002)
¿Qué puede salir de una de las guionistas de las primeras temporadas de 'South Park'? Nancy Pimental ideó un viaje en carretera en busca del príncipe azul, lleno de humor directo al bajo vientre… y a los genitales.
Una pena que su mejor chiste se dejara entrever en los anuncios: esta canción sobre cómo las mujeres exageran acerca de la dotación de sus amantes.
7:35 de la mañana (2003)
¿Por qué iba un grupo de gente a ponerse de acuerdo con un pirado que canta y baila ante una chica que no conoce? En el Hollywood clásico era el amor, y en el caso de este cortometraje es eso y algo mucho peor.
Al ser un cortometraje, mejor os dejo que lo veáis por vosotros mismos, porque merece la pena.
Kung Fu Sion (2004)
Pero que el doblaje no te aparte de esta divertidísima película de acción que introduce a sus villanos, y su* modus operandi*, en un baile con hachas que otros convertirían en una pesadilla malrollera: ‘Cobra’, estamos mirándote a ti.
Virgen a los 40 (2005)
Hasta ahí, todo predecible. Lo que no esperábamos es que la experiencia le lleve a imaginar un videoclip en el que, junto al resto de personajes, canta Age of aquarius de The 5th Dimension.
Unos nos ponen escenas postcréditos cada vez más desangeladas y carentes de propósito y otros prefieren entretenernos a lo largo de los créditos para que, por lo menos, hagamos como que estamos leyendo. Una pena que las películas de animación abusen de este recurso.
En Espinof | 'Virgen a los 40' deja "a medias"
Southland Tales (2006)
Parafraseando este magnífico artículo de Motherboard, la producción de la película fue sobre ruedas: fue la imaginación de Kelly la que descarriló. Como resultado, 'Southland Tales' fue abucheada sin piedad en Cannes, algo de lo que no siempre es fácil recuperarse. Aquí en España ni siquiera se ha visto, pero puedes comprarla de importación a Inglaterra.
Pese a todo, Southland Tales es extraña y prodigiosa y merece más de un visionado. Si vas a estrellarte, que sea con todo el equipo como hizo Kelly aquí.
En esta escena, Pilot Abilene (Justin Timberlake), ex soldado herido en combate por fuego amigo, se inyecta karma fluido y tiene el mejor de los sueños posibles, con música de The Killers y rodeado de enfermeras danzarinas. Pero no busques esa droga, porque podría causar una deceleración fatal de la rotación de la Tierra (bueno, tú no preguntes).
Slumdog Millionaire (2008)
Lo que no quita para que sea un número pintón y una forma bien bonita de resumir la película y mostrarte los créditos antes de que salgas del cine. Estamos deseando que Boyle haga una ambientada en Madrid para que termine con una zarzuela.
En Espinof | Slumdog millonario y con ocho Oscars
500 días juntos (2009)
Claro que Marc Webb, al contrario que algunos de los realizadores de esta lista, contaba con ventaja: curtido en el mundo de los videoclips, donde dejó perlas como ésta para la banda Brand New, la lección la llevaba aprendida de casa.
Gracias a esta película, Webb se encargó de dirigir las dos películas de Amazing Spider-man así que… ¿bien por él?
En Espinof | '(500) días juntos', otra mona vestida de seda
Gamer (2009)
El musical es un estado alterado del ánimo y, si alguien se pone a cantar y bailar, acompañado de gente que sigue sus pasos y ritmo, lo más seguro es que se trata de una alucinación… o de control mental.
Los chiflados detrás de la saga Crank, Neveldine y Taylor, filmaron su última gran película juntos antes de hundirse, como directores con la secuela del Motorista Fantasma y como guionistas tras la debacle de 'Jonah Hex'.
En esta escena, el malo de la película (todo un Michael C. Hall) explica, con I got you under my skin, cómo funciona el tinglado que tiene montado con presidiarios cosiéndose a balazos y lo que está pasando a quienes ayudaron al protagonista interpretado por Gerard Butler.
Recientemente, esta escena fue homenajeada en ese despiporre llamado 'Hardcore Henry'.
En Espinof | ‘Gamer’, un chute de anticine moderno
Holly Motors (2012)
Una de ellas es esta versión de R.L. Burnside, de regusto francés gracias al uso del acordeón, contenida en una sola toma e interrumpida por un inserto para dar algo de suspense.
Gracias a ella, seguimos viendo una película intrigante que aún tenía mucho que decir antes de terminar.
En Espinof | 'Holy Motors', kamikaze cinematográfico
Y... Zombies Party (2004)
Si bien la idea de 'Baby driver' le vino a Edgar Wright hace años y la usó parcialmente para un videoclip de Mint Royale, el concepto de una película coreografiada no le era extraño.
Dueño de un estilo vigoroso y un ritmo en el montaje envidiable, su aprendizaje en videoclips le sirvió para aprender a sincronizar las acciones con la música, así lo mostró en 'Zombies Party' (horrible título español para 'Shaun of the Dead') a ritmo de Queen y así lo veréis a partir del 7 de julio en 'Baby driver'.
Antes de que os vayáis con la música a otra página, y aun sabiendo que nos quedan muchas películas, ¿qué añadiríais a esta lista?
Via:espinof
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