
Hemos visto tantas películas ambientadas durante la II Guerra Mundial que cuesta pensar que vaya a estrenarse alguna con un enfoque fresco sobre ella. Eso no va a impedir que sigan haciéndose, ya que es un evento histórico de tal envergadura que la tentación de volver a él de una forma u otra es demasiado grande, sobre todo por la posibilidad de usar a los nazis como villanos de primera categoría o para intentar indagar en ellos de forma general o individual.
La última prueba de ello la tenemos con ‘El hombre del corazón de hierro’ (‘HHhH’), el nuevo largometraje de Cédric Jimenez cuyo estreno fue retrasado varios meses para no coincidir con ‘Operación Anthropoid’, la cinta liderada por Jamie Dornan que básicamente nos contaba la misma historia. Quizá por ello se haya optado por hacer dos películas en una, quedándose a medias en ambas y ofreciendo un conjunto con pocos alicientes.
Quien mucho abarca...
Es una pena que eso suceda, ya que cuando mejor funciona la película es cuando muestra a Heydrich en una posición incómoda con sus problemas en la marina como consecuencia de lo mujeriego que era. Eso y conocer a la que sería su futura esposa resultó determinante para que abrazara el nazismo de tal forma que casi podríamos decir que ayudó a llevar su crueldad un poco más allá. Ese conflicto se resuelve de forma demasiado apresurada y solo el buen hacer de Jason Clarke impide que sea aún más evidente.
Este último punto no es gratuito, pues también llega un punto en el que Heydrich queda de lado, algo lógico si tenemos en cuenta que la película iba a contarnos la peligrosa misión que la resistencia checa llevó a cabo para acabar con él. Por pura necesidad se cambia de punto de vista, pero dejando también claro que Jimenez cometió un error a la hora de abordar el relato: ¿Qué sentido tiene intentar presentarnos a Heydrich de una forma relativamente superficial, dejando así de lado a los que se supone que deberían ser los verdaderos protagonistas?
‘El hombre del corazón de hierro’ quiere pero no puede (o no sabe)
Lo curioso es que un episodio tan comentado de la II Guerra Mundial tuviera en realidad un trascendencia tan escasa en la contienda, ya que Heydrich fue rápidamente sustituido por alguien tan cruel o incluso más que él, algo que se obvia por completo en ‘El hombre del corazón de hierro’ en beneficio de aquellos que arriesgaron su vida para que la Operación Anthropoid triunfase. De lo emocionante acaba llegándose, como ya comentaba antes, a lo emocional, intentando subrayar su condición de héroes.
Todo ello también afecta a los protagonistas de esta segunda mitad, y es una pena, porque es verdad que ‘El hombre del corazón de hierro’ pierde a Clarke y Pike, pero gana a Jack O’Connell, Jack Reynor o Mia Wasikowska, pero Jimenez vuelve a fallar a la hora de exprimir su talento, limitándolo todo a escenas puntuales de relativa eficacia -hasta el final, donde lo echa todo en términos dramáticos, se queda lejos del efecto deseado- en lugar de conseguir la deseada continuidad para que la película fluya. Ahí nunca está a la altura y el conjunto sufre como resultado de ello.
En definitiva, ‘El hombre del corazón de hierro’ busca ser un acercamiento diferente a un hecho bastante conocido de la II Guerra Mundial mediante una estructura que divide a la película en dos relatos muy diferentes. El problema es que acaba cayendo en la superficialidad en ambos, desaprovechando su interesante reparto y dejando la sensación de que no aporta nada más allá de que varios de sus actores logren que el todo no se venga abajo. Simplemente no funciona.
Via:espinof
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