
Decir que ‘Blade Runner 2049’ es la película más esperada de 2017 quizá sea exagerar, pero sí que está claro que su visionado se convierte en obligatorio desde el momento en el que se terminó de confirmar su existencia. La curiosidad siempre estuvo ahí, pero esas primeras opiniones en las que muchos hablaban de una obra maestra hicieron que las expectativas se disparasen del todo. Ya no había vuelta atrás, nos estaban diciendo que era tan buena o incluso mejor que la primera y había consenso al respecto.
El problema de tener ese referente a la hora de enfrentarte al primer visionado de cualquier película es que solamente deja hueco para la decepción, por lo que siempre es preferible hacer todo lo posible para no esperar demasiado de ninguna. Es difícil hacerlo pero espero ser capaz de contribuir a ello, ya que ‘Blade Runner 2049’ sí es una buena película, hasta podría decirse que muy buena –aunque ya ahí tenga algunas dudas-, pero no, no es una obra maestra.
Impresionante técnicamente pero demasiado supeditada a 'Blade Runner'
Ese punto puede llevar a pensar que Denis Villeneuve realiza un trabajo impecable de puesta en escena, pero en esta ocasión no creo que esté a la altura de la brillantez exhibida en sus anteriores trabajos. Aquí da la sensación de que está limitado a la hora de intentar reproducir en la medida de lo posible lo conseguido por Ridley Scott en la primera entrega, pues hay una continuidad innegable en ese apartado, pero le falta esa chispa para ir más allá.
Lo curioso es que eso entronca con la propia temática de la película sobre la búsqueda de la identidad, un tema muy apropiado para este universo que además dibuja una interesante evolución para el personaje interpretado con gran convicción por Ryan Gosling. Esto se une al punto donde ‘Blade Runner 2049’ entronca realmente con su predecesora, funcionando muy bien como continuación y planteando una serie de cuestiones muy jugosas con las que tenía la posibilidad de justificar su existencia como ente propio.
‘Blade Runner 2049’ engancha pero le falta más personalidad
La duda que me queda es hasta qué punto le interesaba realmente a Villeneuve esos detalles más allá de por su necesidad para cerrar el arco argumental central. De hecho, ahí hay una grata sorpresa que rompe la línea marcada hasta entonces, donde se había sido muy honrado con el espectador sobre esto es lo que sucede y vamos en esa dirección. Esto redunda en que los misterios sobre la identidad de los personajes se desvelen rápido, no jugando al despiste en la diferenciación entre humanos y replicantes. Un acierto a mi juicio del libreto de Hampton Fancher y Michael Green.
Al final lo que realmente importa es que te atrapa y sabe ir más allá con lo planteado en la primera entrega, planteando además un escenario apetecible para una posible tercera entrega. En su contra que sufre como película con una identidad propia, ya que nunca termina de encontrarla -hay varios vacíos en el guion que se vuelven en su contra sin ser nunca insalvables-, mismo problema que afecta a varios de sus personajes. Ojalá hubiese alguna conexión entre estos dos puntos, pero todo se reduce a que parece mucho mejor de lo que es, ya que en aspectos técnicos si merecería ese ansiado 10.
En definitiva, ‘Blade Runner 2049’ es una película que merece la pena tanto como espectáculo visual como secuela de la emblemática cinta de Ridley Scott, aunque en esto último haya ciertos temas que plantea sin explorar tan a fondo como me hubiese gustado. Ya como película individual tiene más peros por nunca romper del todo las cadenas con su predecesora, pero se lo perdonamos si logra engancharnos y hacer que el rato se nos pase volando.
Via:espinof
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