'Under the Silver Lake': el director de 'It Follows' firma una magistral historia detectivesca de conspiranoia pop

Quizás una de las pistas más claras para empezar a tirar del largo hilo de referencias que maneja 'Under the Silver Lake' es la canción 'What's the frequency, Kenneth?', de uno de los mejores discos de la banda REM, 'Monster', de 1994. Es un extraño tema, que se ralentiza en su tramo final porque el bajista sufrió un ataque de apendicitis en la grabación, que no llegó a repetirse. La letra habla de forma críptica sobre la desconexión entre los conocimientos de los adultos y los jóvenes, y su origen es una extrañísima anécdota: el periodista televisivo Dan Rather fue golpeado en la calle por un desconocido que no paraba de reptir la frase sin sentido.
Pero hay más: debido al impacto de esa anécdota, durante un tiempo, la frase fue sinónimo en Estados Unidos del popular WTF para expresar sorpresa (ojo a las iniciales), y la gente joven usó alternativamente 'What the fuck, Kenneth' como latiguillo. Antes que en el tema de REM, la frase había aparecido en 1993 en la obra maestra del cómic alternativo 'Como guante de seda forjado en hierro', de Daniel Clowes. En él se cuenta un misterio urbano rebosante de pistas que hunden sus raíces en la arqueología pop pero que no llevan a ningún sitio. Es una de las influencias más claras y obvias de 'Under the Silver Lake', en argumento y tono.
En cualquier caso, ese diálogo con otros medios (uno de los temas de la película: toda la cultura popular está interconectada) añade profundidad al film, pero no es imprescindible para disfrutarlo. El esqueleto de la película de Mitchell es una investigación casi detectivesca (otra referencia: la abundante mitología noir clásica ambientada en Los Angeles) a manos de un joven aburrido y en paro (Andrew Garfdield). Arranca con la sospecha de que a una amiga le puede haber pasado algo oscuro, lo que le conduce a grandes revelaciones acerca de las cosas que importan.
Y eso implica desde el nirvanazo a los comics de superhéroes, desde las cintas perdidas de Marylin a la cultura de los fanzines (que, parece decir Mitchell, contienen las claves para desencriptarlo todo) pasando por las revistas de videojuegos o esa parte de la letra de 'I love Rock'n'roll' que cantan en la película y que dice "I love rock n' roll / So put another dime in the jukebox, baby". Más claro, agua. Todo está conectado, y eso ya nos lo habían dicho otras veces, pero pocas de forma tan inteligente, divertida y apasionante como en 'Under the Silver Lake'
Via:espinof
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