
Producciones y coproducciones de muy diversa índole llenan festivales y revistas internacionales aunque, tristemente, con la impresión de que aún no tanto las salas comerciales dentro de nuestras fronteras.
En un año lleno de muy variadas apariciones de directores debutantes con inquietudes cinematográficas de todo tipo, la lista de lo mejor de 2018 podría extenderse por un motivo u otro con cada una de esas miradas propias que tienen mucho que decir, gracias a un cada vez más consolidado panorama “underground” que sostiene ese otro cine español tan costoso de sacar adelante y tan necesario.
A falta de poder visionar algunas de las que se perfilan como sólidas candidatas para esta lista como 'Trote', del gallego Xacio Baño, que el pasado verano debutaba en el largo en el Festival de Locarno, o 'Amb el vent' ('Con el viento') y 'Las distancias' ('Les distàncies') de las catalanas Meritxell Colell y Elena Trapé, respectivamente, recojo las diez propuestas más estimulantes del cine español del año.
'La enfermedad del domingo', de Ramón Salazar
Basada en la relación de dos personajes enigmáticos y
vivos, cambiantes, inquietantes y en ocasiones siniestros que se
perfilan en claroscuro, el film nos encierra en unas montañas de
paradero desconocido para después liberarnos en un ejercicio de
introspección que resulta estimulante y revelador.
'Quién te cantará', de Carlos Vermut
El esperado regreso de Vermut pierde garra en su atrevimiento formal y
referencial, pero mantiene los rasgos afilados que encumbraron una
forma absolutamente personal de hacer cine, donde los referentes pop y la cultura popular explotan de la forma más brutal e impactante como reacción a un deseo excesivo y, de una forma u otra, enfermizo.
'Apuntes para una película de atracos', de León Siminiani
Una técnica alabada y odiada a partes iguales en su previa 'Mapa'
(2012) y que ahora retuerce un puntito más para plasmar con maestría en
esta historia de atracos y hombres donde épica y realismo se encuentran
y entremezclan para desembocar en una brillante lección sobre la
construcción del relato. Valiéndose de una doble línea narrativa que
compara de forma paralela la carrera y paternidad de un famoso butronero con la suya propia, el cineasta analiza la figura real detrás de la construcción del delincuente de manual, tan espectacular como en el fondo ficticia.
'Entre dos aguas', de Isaki Lacuesta
A medio camino entre el documental dramático y una ficción naturalista de corte neorrealista, Isaki Lacuesta vuelve a la isla de San Fernando siguiendo el rastro de los hermanos Gómez Romero que, más de una década después del estreno de 'La leyenda del tiempo' (2006), siguen luchando por salir adelante con el fantasma de su padre todavía hoy muy presente.
Entre esas dos aguas que dividen a Isra y Cheíto entre la exclusión en pleno corazón de la tradición española y su voluntad de pertenecer a una sociedad demasiado ocupada con sus propios demonios, el uno (ahora exconvicto) y el otro (miembro de las fuerzas de seguridad del Estado) pelean por encontrar su lugar, lidiando con su pérdida familiar sin caer en el desarraigo.
Un film producto de su tiempo y a la vez atemporal, retrato individual y a la vez espejo colectivo que perfila con gran sensibilidad y extremo respeto esa otra cara de la moneda que convive oculta a plena luz del día. Una magnífica dirección para unos actores puros que transmiten verdad y que bien merecen todos lo premios de la temporada.
'Para la guerra', de Francisco Marise
Formado para pelear contra otros individuos que tampoco se recuperarán de las secuelas psicológicas de la lucha cuerpo a cuerpo, la destrucción y la muerte, con los que se han desarrollado como hombres, Andrés Rodríguez Rodríguez sobrevive al presente a través de la memoria de un pasado añorado que no necesariamente fue mejor, pero sí más satisfactorio por convicción.
Mediante la búsqueda de antiguos compañeros de batallas y del recuerdo de ese sentimiento de responsabilidad y pertenencia, Marise y Rebollo, construyen mano a mano un sensible relato basado en la fisicidad de la guerra y las consecuencias de vivir bajo unas reglas que difícilmente tienen cabida en la sociedad civil. Entre el horror y la ternura humanista, los cineastas se acercan a una figura de otra manera olvidada para dar voz a toda una generación arrasada y marcada de por vida.
'Un día más con vida', de Raúl de la Fuente & Damian Nenow
Sangrante y directa, la de De la fuente, (codirigida con el cineasta polaco Damian Nenow) es una gran producción de relevancia internacional directamente salida de Cannes. Asombrosamente animada al detalle, 'Un día más con vida' aúna de forma ficcionada la animación más admirable con la narración documental digna del rigor de Kapuscinski. Conmovedora, combativa y a la vez inspiradora, verdaderamente, una de las películas más relevantes del año.
'Todos lo saben', de Asghar Farhadi
Laura (Cruz) regresa con sus dos hijos de Argentina para visitar a su familia española, que se reúne en algún sitio del interior, en el pueblo que abandonó muy joven, para celebrar la boda de su hermana (Cuesta). Una cita familiar, con su jolgorio y su drama, se convierte en thriller cuando su hija desaparece sin dejar rastro entre el alboroto del enlace, tornando así la fiesta en pesadilla y la alegría del reencuentro en tensión, bajo la sospecha del pasado.
De atmósfera opresora, Farhadi mantiene su estilo autoral aun jugando en diferente terreno. Con un registro y un tono absolutamente costumbristas, y captando de forma incisiva el ambiente local español, el realizador abandona poco a poco el suspense de la desaparición para adentrase en el misterio de unas relaciones basadas en el tabú de algo que todos saben y del que ninguno habla. Un ejercicio que da en el clavo en su tono en la exploración de personajes y que bien merecidamente abría Cannes en su pasada edición.
'Yuli', de Icíar Bollaín
Sensible, elegante y profundamente artística en su concepción de arte total que fusiona una bellísima fotografía de Alex Catalán, con las notas reconocibles de Alberto Iglesias a los pies del más grande bailarín que haya dado Cuba. Interpretado por tres magníficos bailarines de ballet (Keyvin Martínez, Edlison Manuel Olbera Núñez y el propio Acosta), actores solamente ocasionales, 'Yuli' crece a la vez que su Cuba envejece ante la idealizada añoranza de una eminencia internacional que nunca quiso dejar la isla.
Cine como expresión misma del arte en un cruce de diversas disciplinas, pero cine también activista, social y político, de la mano del laureado guionista Paul Laverty, que no en vano recogía la Concha de plata del Festival de cine de San Sebastián. Emocionante y a la vez reflexiva, con un magnífico diseño técnico capitaneada por la dirección de Bollaín, 'Yuli' se erige como una película redonda que disfrutar e incluso revisitar.
'El reino', de Rodrigo Sorogoyen
Con una puesta en escena refinada desde el punto de vista visual y de ritmo trepidante, Sorogoyen actualiza la imagen de villano corrupto de forma refrescante y dinámica y golpea al espectador en su nueva representación de forma humana y empática, lejos de excesivos clichés y constatando así nuestra cercanía con un fenómeno fuertemente enraizado en la sociedad.
'Viaje al cuarto de una madre', de Celia Rico Clavellino
Una experiencia que no resulta tan idílica como la pintan y que, como la de tantos otros jóvenes españoles de nuestros días, marcará no solo su futuro sino el de su entorno. Una película aparentemente pequeña y sencilla, en realidad fuertemente social y militante en su diagnóstico de una España agotada por la apatía y llena de talento en potencia en busca de una vía de escape.
Via:espinof
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