
Olvida todo lo que creías conocer sobre 'Hellboy' si el personaje solo te suena de un par de películas realizadas por un visionario director fanático de las hadas y de satisfacer a todos los públicos siempre que puede.
El diablo viste de gabardina
Este nuevo diablo rojo ha costado bastante menos que 'El ejército dorado'
y solo se nota a ratos.
¿Secuela o reboot? Bueno, la peli se mueve en ese ¿cómodo? nuevo terreno
híbrido que yo entiendo como "todo vale", y lo hace sin echar la mirada
atrás.
El mayor valor de esta nueva versión del icónico personaje es que sigue siendo cine de autor.
La diferencia es que el autor de antes rueda películas como 'El
laberinto del fauno' y el de ahora es el responsable de 'Dog Soldiers' o
'Centurión', tal vez la película con las que más tiene en común el
nuevo mundo de fish and chips e inesperado gore del chico demonio.
Una adaptación infernal
El director rompe con lo establecido por Guillermo Del Toro a base de tripas y un grotesco cambio de rumbo que no está pensando en todos los públicos precisamente. Por supuesto, 'Hellboy' no es perfecta, pero es que tampoco lo eran las otras dos entregas. Pero claro, lo amable. A pesar de ser un compositor fantástico, la partitura de Benjamin Wallfisch peca de macarra aparatosa, y los temas seleccionados suenan genéricos y similares. Pecata minuta en una fiesta de semejantes proporciones.
El destino ha sido cruel y el batacazo será histórico, pero en unos meses estará en las estanterías de los aficionados al cine de culto sin complejos junto a otras maravillas incomprendidas como 'Dredd', 'The Green Hornet' o 'El llanero solitario'. Es una lástima que estemos a punto de perder este tipo de cine, más o menos libre, en favor de las películas diseñadas al milímetro en los despachos. Disfrutemos de una peli así. Como diría Jordan Peele, "'Hellboy' is a horror movie". No tienes más que ver el espectacular estilo con el que deambula el folklore (ojo a la labor de Troy James) durante su entretenidísimo par de horas.
Via.ESPINOF
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