
'Vengadores: Endgame' ya es con todo merecimiento la segunda película más taquillera de la historia del cine. Ha hundido el 'Titanic' de James Cameron en solo once días y todo apunta a que la próxima parada será al lado de la otra intocable del director. Tiembla 'Avatar' ante la reunión de los Vengadores. Lo que aún no sabemos es si todo esto es bueno o no.
Esta es mi película y lloro si me da la gana
Esta claro: somos presa de nuestros intereses y ahora tenemos más altavoces de los que nunca soñamos. Aquel cambio de rumbo viene a cuento de su director: Guillermo Del Toro tuvo que aguantar al fandom en el siguiente episodio de ira comiquera contra un proyecto. El primero, por carta (un trozo de papel, joven lector), cayó como plaga de langosta sobre las oficinas de Warner cuando se anunció que Michael Keaton sería el protagonista de 'Batman'.
Por cierto, dónde andará el talento perdido de Whedon, aquel que nadie parece recordar ahora que todos nadan en dinero. Será el precio de la fama.
Con un croma sabe mejor
Hace ya cuatro años que el legendario Rick Baker anunció su retirada del cine. El artesano que ganó el primer Oscar a los mejores efectos de maquillaje decidió dejar el cine porque ahora, entre las prisas y los dineros, lo que manda es lo digital. Ese final de la era de los efectos especiales, de un cine más puro, fue el camino a seguir, y por eso ahora resulta chocante para las nuevas generaciones de espectadores cuando los efectos son prácticos o el trazo digital apenas es perceptible.'Glass', la estupenda pieza de cámara de M. Night Shyamalan, ha sido un éxito de taquilla que supo amortizar sus 20 millones de presupuesto. El su público quería cerrar el círculo que se abrió hace veinte años y acudió en masa a los cines, pero el regusto fue agridulce y las críticas bastante malas. Una película pequeña, con apenas trucos, para rematar una jugada blockbuster que contó con el presupuesto de X-Men no parecía suficiente: se veía simple.
La película de Neil Marshall, autor atrevido e indispensable, ya responsable de algún clásico y de alguno de los episodios más recordados de 'Juego de Tronos' , se aproxima mucho más a las intenciones del creador del personaje que las aventuras que Del Toro llevó a su terreno. Mignola ahora se siente como en casa con este nuevo demonio rojo que no tiene demasiado tiempo para tonterías y que vive rodeado de criaturas y despreciables seres a los que hacer sangrar.
El problema parece estar en que si no vemos hasta el último céntimo de una inversión astronómica en pantalla, no queremos formar parte de su equipo. A mí me da mucha pena que el futuro del cine sea lo que diga un único estudio.
Via:espinof
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