
Después de la inmejorable sorpresa que
David Leitch y Chad Stahelski nos dieron en 2014 con la fantástica
'John Wick'
—titulada en España 'Otro día para matar', vayan ustedes a saber por
qué—, el estreno de cada nueva entrega de la ahora trilogía ha
trascendido lo cinematográfico para convertirse en
un auténtico evento.
No es para menos, porque las tres cintas que nos han ido contando la odisea particular del asesino interpretado por
Keanu Reeves brindan un espectáculo único, de esos que unen al público en una
fiesta improvisada en la que
los gritos, los aplausos y las risas cómplices están a la orden del día; y esto es algo que muy pocas producciones pueden conseguir.
Por supuesto, las grandes responsables de esto son
unas secuencias de acción ultra estilizadas, coreografiadas y fotografiadas con precisión de cirujano. Unas set-pieces únicas a partir de las que he hecho esta selección con las que considero, bajo mi punto de vista,
las 11 mejores de la franquicia.
Matanza en chez Wick ('John Wick')
Puede que esta escena no sea la más espectacular de toda la
franquicia, ni tenga las muertes más vistosas y creativas que nos ha
regalado Baba Yaga hasta la fecha, pero
con este asalto al domicilio de John Wick empezó todo.
Un aperitivo que nos ayudó a hacernos una idea de lo que teníamos por
delante: coreografías fluidas y estilizadas, un tratamiento visual de
primera y un montaje en el que
el abuso del corte y la sobreplanificación están terminantemente prohibidos.
El Red Circle Club ('John Wick')
El director de fotografía
Jonathan Sela sacó la artillería
pesada para bañar de color la hiperestilizada carnicería que el bueno de
John lleva a cabo en el Red Circle. Una secuencia que cautiva
de buenas a primeras por su apuesta estética, pero que termina
enamorando, entre otras cosas, por su progresión de la intimidad de una
muerte por ahogamiento en un lavabo a la ensalada de tiros
multitudinaria.
De paseo por el metro ('John Wick: Pacto de sangre')
Esta secuencia de montaje, que enfrenta a Wick con varios asesinos
nos deja momentos antológicos como la pelea con el sumo, la salvaje
muerte por lapicero o una cuchillada en las joyas de la corona de un
sicario que hace complicado no apretar los dientes al verla. Pero el
pasaje más brillante y original de esta es
el duelo silencioso a tiro limpio entre John y Cassian mientras caminan entre la muchedumbre en las instalaciones del metro. Genial.
Las catacumbas ('John Wick: Pacto de sangre')
Lejos del colorido y la saturación de secuencias como la del Red Circle, el director de fotografía de
'Pacto de sangre',
Dan Laustsen, apostó por la penumbra, el contraluz, las atmósferas densas y polvorientas y las luces prácticas
—así se llaman a las que pueden verse en plano— para dar forma a una de
las grandes set-pieces de la franquicia. Desconcierto, enemigos que
aparecen de la nada y escopetazos a bocajarro. Fetén.
El Mustang de John ('John Wick: Pacto de sangre')
Después de vengar a su cachorrito asesinado, a John aún le quedaba
por atar un cabo que dejó suelto al final de la primera 'John Wick':
recuperar su Mustang. El asesino no tarda ni diez minutos de metraje en
llegar al garaje donde está "secuestrado" el vehículo y regalarnos
una
orgía de atropellos salvajes, especialistas jugándose el tipo y muertes
de todas las formas, colores y sabores que deja con la boca abierta. Del estado en el que queda el coche ya hablaremos en otro momento.
Noche en el museo ('John Wick: Pacto de sangre')
John está dispuesto a dar matarile a Santino, y eso le lleva a
repartir estopa en un museo en el que se ventila a un buen puñado de
sicarios para terminar en una instalación artística hasta arriba de
espejos. La localización es testigo del enfrentamiento final de la
película, que nos brinda
una suerte de 'Dama de Shanghai' a la Wick y un nuevo hito audiovisual dentro la saga —además de dejarnos a una Ruby Rose particularmente inspirada—.
Acción sobre ruedas ('John Wick: Capítulo 3 - Parabellum')
Puede que, hasta el momento, la set-piece de artes marciales sobre dos ruedas más espectacular pertenecía a 'La villana', pero
'John Wick 3' ha dejado en pañales al filme de Jung Byung-Gil con una escena sin trampa ni cartón en la que
las
exigencias a nivel de precisión y de coordinación entre el equipo de
cámara, coreógrafos y especialistas rozan niveles alarmantemente altos. Alucinante.
Forjado a fuego ('John Wick: Capítulo 3 - Parabellum')
Nada como una cantidad ingente de armas blancas para levantar al
respetable del asiento y hacerle aplaudir y vitorear como un loco —a mi
aún me duelen las palmas de las manos—. John y sus rivales, vayan
ustedes a saber por qué, acaban en una suerte de museo que parece sacado
del backstage de
'Forjado a fuego' para enzarzarse en una pelea en la que las cuchilladas se cuentan por decenas.
Puñaladas
traperas, lanzamientos a distancia y litros de sangre en una de las
escenas más estimulantes de la última entrega de la saga.
Los perretes ('John Wick: Capítulo 3 - Parabellum')
La participación animal en 'John Wick 3' es una de las grandes señas
de identidad de la película. Además de ver cómo el Baba Yaga utiliza
caballos como arma,
reventándole —literalmente— la cara a un sicario de una coz, la cinta
nos deleita con dos nuevas estrellas: los pastores alemanes de Sofía.
Una pareja de canes que se elevan como las figuras centrales de una
auténtica virguería de secuencia en la que reinan los
mordiscos en la entrepierna y que culmina con
una acrobacia perruna de diez.
Fanboys ('John Wick: Capítulo 3 - Parabellum')
A estas alturas,
'John Wick' se ha vuelto lo suficientemente autoconsciente como para no tomarse lo más mínimo en serio a si misma,
y eso se ve reflejado en esta magnífica set-piece. Abrazando más que
nunca el videojuego, el asesino debe enfrentarse a varios enemigos, fans
del Baba Yaga, mientras asciende —literalmente— de nivel, topándose por
el camino con dos grandísimos practicantes del Silat —a los que hemos
visto en cintas indonesias como 'The Raid'— que, además de reventar unas
cuantas vitrinas y paneles de cristal, nos dejan
una escena divertidísima y casi autoparódica.
El asalto al Continental ('John Wick: Capítulo 3 - Parabellum')
Damas y caballeros, he aquí
la gran set-piece de 'John Wick: Capítulo 3 - Parabellum'.
Un asalto al Continental realmente agotador —en el mejor sentido de la
palabra— y que parece no terminar nunca, en el que Wick y Charon luchan
codo con codo contra las fuerzas de la Alta Mesa. Con
una
progresión narrativa envidiable que se va desarrollando conforme los
héroes descubren los puntos fuertes y debilidades de sus enemigos,
este derroche de balas y recursos logísticos nos deja un buen surtido
de escopetazos de alto calibre a bocajarro. Y, claro, a ver quién puede
resistirse a algo así.
Este ha sido mi top 11, sin orden particular, de escenas de acción de la saga 'John Wick'.
¿Cuáles son vuestras favoritas? ¿Cuáles añadiríais? ¿Quitaríais alguna?
Comentadnos vuestras selecciones y continuemos celebrando una de las
mejores franquicias de acción y artes marciales que nos ha dejado el
séptimo arte. ¡Alabado sea Keanu!
Via:espinof
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