Sitges 2019: 'Verotika', erotismo y violencia en un desfase inclasificable. 'The Nest', gótico italiano de atmósfera enfermiza

Vamos con una racioncilla de críticas breves para poder ir hablando de todo el maremagnum de películas que vamos viendo en Sitges. Para empezar tenemos la inenarrable fantasía de tebeo oscuro 'Verotika' y la interesante pesadilla gótica italiana 'The Nest'.
'Verotika'
Sin embargo, en este caso la comparación es legítima. Y no porque la calidad fílmica de ambas sea comparable (que no lo son: cada una tiene su propia textura y obedecen a la exclusiva personalidad de sus respectivos superautores absolutos). Sino más bien porque ambas se ven a sí mismas como una suma de referentes elevadísimos (Danzig mencionó en su presentación a Fellini y Argento, entre otros) que, obviamente, quedan lejísimos de lo que consigue la película.
'Verotika' es una película de episodios de terror con vampirismo, monstruos asesinos y strippers roba-rostros rodada con un absoluto desprecio por las normas del audiovisual más elementales (planos interminables, montaje tramontano, fallos de raccord y saltos de eje demenciales,
interpretaciones infrahumanas). Pero también, como 'The Room', encuentra en su ineptitud un aliento poético de genuíno malditismo: los monstruos lamentables, el erotismo arrabalero, la concepción del terror como estética extremada... Dentro de unos años seguiremos hablando de ella, aunque quizás no por los motivos que le gustarían a Danzig.
The Nest
Sin duda lo más atractivo de 'The Nest', 'Il nido' en su versión original, es la opresiva atmósfera que va desvelando poco a poco una enrarecida historia intrafamiliar y los motivos (o, más bien, los detalles) de por qué Samuel está aislado del mundo. Gracias a las estupendas interpretaciones del elenco protagonista (los dos chavales y la madre -Francesca Cavallin- son especialmente notables), la película consigue mantener la tensión sin soltarse del tonteo constante con el género fantástico.
Quizás no todas las respuestas al misterio sean igual de satisfactorias. Particularmente, la explicación final de la trama, el "por qué" global me hipnotizó hasta el punto de obligarme a revalorizar al alza la película. Sin embargo los pequeños detalles que dan pistas sobre el exterior (por ejemplo, el tema de los Pixies que nunca llega a sonar pero que todos conocemos y que se oye en el trailer interpretado al piano) a veces agrietan la tensión del misterio. Con todo, un experimento muy interesante con el ojo puesto a la estética del gótico italiano de los sesenta.
Via:espinof
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