El hombre invisible: así se ha llevado al cine un personaje que sigue fascinando más de un siglo después

Más de un siglo (111 años exactamente) separan al primer y al último hombre invisible del cine. Y es que mucho antes de que James Whale tocase el cielo de Universal con su "visión" del clásico de H.G. Wells, nuestro infalible Segundo de Chomón se apropió de la fórmula en 'Le voleur invisible'. Ahora es el turno de Leigh Whannell, que con su modesta revisión para Blumhouse, vuelve a poner de moda los miedos que no se ven.
Te veo y no te veo
Claude Rains compensa su no presencia con una actuación tan excesiva como la habría hecho Nicolas Cage. Los efectos especiales de la película, en cambio, fueron mucho más sutiles: Rains, con el cuerpo cubierto con una tela de color negro, se filmaba sobre un fondo del mismo color. Las exposiciones múltiples permitían al actor integrarse parcialmente, y cuando el personaje se quita sus vendajes, las manos reales del actor manipulan en realidad un muñeco capaz de simular movimientos respiratorios. El éxito de la película se materializó en dos secuelas más, 'El hombre invisible vuelve' y 'La venganza del hombre invisible'.
Invisible como puedas
A pesar de que la película de Whale estaba oficialmente vinculada a la obra de Wells, las explotaciones posteriores dejaban claro que el concepto no necesitaba seguir apoyándose en la novela, dando vía libre a cualquier tipo de atrocidad invisible. Tras quince años "invisibles", en 1958 el mexicano Alfredo B. Crevenna presentaba una nueva versión más cercana a la secuela de Universal con 'El hombre que logró ser invisible'. Dos años después llegaría el turno de Edgar G. Ulmer, que presentaba 'El increíble hombre transparente', la más descuidada hasta el momento, prácticamente una serie Z.
En 1987, la muy de culto 'Amazonas en la luna', presentaba entre su catálogo de atrocidades la brillante 'El hijo del hombre invisible', que sigue a un descendiente de la película de Whale (y por tanto basado en el trabajo de H.G.Wells), convencido de haber reproducido la fórmula de su padre. Ed Begley Jr. mimetiza a Claude Rains, y convencido de que se ha vuelto invisible, se embarca en un ridículo tras otro. Un corto ejemplar lleno de amor por el clásico de 1933.
Vuelve el hombre (invisible)
Tras varias series de televisión y algún tímido guiño (Woody Allen, por ejemplo), John Carpenter despierta a la indomable criatura con la incomprendida 'Memorias de un hombre invisible', otra adaptación de una obra muy distinta firmada H.F. Saint. Chevy Chase borda a ese cretino pagado de sí mismo que después de un incidente en un laboratorio científico se convertirá en el objetivo número uno de los malos agentes gubernamentales."John vino a vernos a Industrial Light & Magic con este proyecto, y rápidamente entramos. Era necesario encontrar un enfoque adecuado para concretar lo que tenía en mente. Quería saber si podíamos aplicar tecnología digital al personaje del hombre invisible, y si podíamos obtener imágenes revolucionarias en el género. Él ya tenía un guión, y también quería ayuda con el guión gráfico de la mayoría de los efectos visuales".
"Nos ocupamos de este aspecto y ofrecimos hacer algunas pruebas en torno a los efectos digitales. Paralelamente, creamos varios conceptos muy elaboradas, que lo ayudaron a previsualizar su película. Tuvimos que hacer muchas cosas nuevas en este proyecto. Revisamos y discutimos la película original de James Whale y nos preguntamos cómo nuestras nuevas herramientas podrían afectar la puesta en escena. John tenía en mente algunos momentos clave, por ejemplo, ese momento en que el personaje totalmente invisible comienza a reaparecer gracias a la lluvia. Su visibilidad es revelada por el agua, y eso fue todo un desafío".
Violencia transparente y restos de serie
Lejos de la genialidad estridente que Edward Neumeier firmó para el director sobre los guiones de 'RoboCop' y 'Starship Troopers', Verhoeven se limitó a coger la pasta y asombrar a través de una puesta en escena primorosa en una película profundamente hueca. En lugar de hacer desaparecer a sus personajes como por arte de magia, Verhoeven optó por un proceso visceral y muy gráfico, mostrando capa tras capa del ser humano, siendo tan explícito como pudo.
La película de Verhoeven no fue el éxito que esperaban, lo que no impidió que unos años más tarde tuviéramos una secuela de videoclub con Christian Slater en medio del ajo. No estaban siendo unos buenos años para el personaje, que vivió un momento crítico en 2003, con dos estrenos que no dejaron contento a nadie: 'The Erotic Misadventures of the Invisible Man' y 'La liga de los hombres extraordinarios'. Esta última, sin ser una película que nadie vaya a querer eliminar para siempre (tal vez Alan Moore, claro), tampoco será especialmente recordada por nadie.
No se recuerda una aparición más tierna que la que ofreció Tim Burton en 'El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares', película que no estaba nada mal y en la que los verdaderos malos son en realidad una secta de accionistas en trajes. David S. Goyer, siempre agotador, adaptó 'Lo que no se ve (The Invisible)', poco más que un telefilm de sobremesa que no aportaba nada ni siquiera a su templada trayectoria.
Es posible que Leigh Whannell haya tomado buena nota de la historia de un personaje legendario al que el cine no ha sabido encontrar un hueco. Cerca estuvimos de un mastodonte a cargo de Universal (si 'La momia' llega a salir bien), pero es cierto que el director de 'Upgrade' (inédita en formato físico o salas de cine en España, claro que sí) se maneja como pez en el agua en formatos mucho más pequeños. Su anterior trabajo incluía todo lo que nos gusta del género, así que esperemos que su nuevo proyecto nos cautive de la misma forma. De momento, su tráiler nos ha volado la cabeza a todos.
Via:espinof
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