Con su cuerpo aún caliente, y en mitad de la vorágine causada por la
histórica compra de Warner Bros y HBO Max que condicionará el futuro de
'Harry Potter', 'Juego de tronos' y los estrenos en salas de cine,
está por ver si ese final que no ha terminado de convencer a muchos fans
—hay, incluso, quien tiene fe en que la plataforma sacará un capítulo
"sorpresa" más en los próximos días— afectará tanto a su legado tanto
como pasó con el de 'Juego de tronos', pero lo que sí podemos mantener
es que Netflix ha quedado huérfana de una serie de semejante calibre, no solo en cuanto a audiencia, sino en cuanto a relevancia.

Netflix
En
un mundo en el que las series cada vez se diseñan para durar menos
(episodios más cortos, temporadas más cortas, renovaciones complicadas),
los títulos entran y salen sin dejar huella en el imaginario colectivo,
y el exceso de títulos que se estrenan cada mes no ayuda a encontrar la siguiente gran serie
sino, al contrario, que todo pase más desapercibido en la marabunta.
Quién se acuerda en 2026, por ejemplo, de 'El problema de los 3
cuerpos', 'The Regime' o de 'The Acolyte', tres de las series "más
esperadas" de 2024.
Dicho de otra forma: si quisieras regalarle a un amigo una camiseta de su serie favorita, ¿cuál elegirías?
A diferencia de la época en la que las series duraban 5 o 10 temporadas
y estas tenían 22 episodios, ahora considerarse "fan" de una serie está
cada vez más diluido. Antes teníamos camisetas de 'Perdidos' o 'The Big
Bang Theory' y, por supuesto, de 'Juego de tronos'. De 'Vikingos'
incluso, de 'La casa de papel' y del megafenómeno que fue la primera
temporada de 'El juego del calamar' (luego ya tal...). Pero después del
adiós de 'Stranger Things', ¿quedan grandes marcas seriéfilas cuyo logo
imprimir en una gorra?

Netflix
Hay títulos, sí, pero no son muchos. Por ejemplo, HBO tiene 'The Last of Us' y Prime video 'Fallout',
aunque su estatus de gran IP viene de antes, de los videojuegos que
preceden la serie. 'The White Lotus' ha tenido su logo impreso en
productos del hogar y ha motivado más de un viaje a Sicilia o Tailandia
entre sus espectadores, pero quizás no es una serie que juntará dentro
de unos años a sus protagonistas en un panel en una convención de fans.
Siguen por ahí Star Wars y Marvel, claro, y también tenemos a 'The
Boys', también con seguidores previos. Posiblemente hay que dirigir los ojos hacia el anime para encontrar fandoms más amplios y entregados.

Netflix
Dentro
de la propia Netflix, hay series que hacen números colosales, como
'Monstruo', 'Los Bridgerton', 'Lupin' o 'Emily en París', pero no sé
hasta qué punto son series de fandom (quizás 'Los Bridgerton' sí) o
series que te rellenan un fin de semana y no piensas en ellas hasta que
estrenen la siguiente tanda de episodios. Y quizás ese sea el verdadero
punto de inflexión para la plataforma que marca el final de 'Stranger
Things': en toda esta década no ha encontrado un recambio en cuanto a referente cultural (con permiso de 'Las guerreras K-pop', que es peli, aunque tendrá secuela).

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Ni
el live-action de 'One Piece' ni el de 'Avatar: La leyenda de Aang' han
logrado esa repercusión, aunque fueran renovadas, ni tampoco 'The
Witcher', claros intentos de lograrlo. Veremos si la serie de 'Assasin's
Creed' funciona. Lo que cuesta ver, cada vez más, es que se obre un
milagro como el de 'Stranger Things': que una serie sin grandes nombres
ni delante ni detrás de las cámaras (los hermanos Duffer apenas tenían
experiencia antes de la serie) reciban una oportunidad por parte de una
plataforma y, luego, del público. Y que algo nuevo, basado en nada, se convierta en el siguiente icono pop. Pero, quién sabe, quizás ese nuevo fenómeno está acechándonos a la vuelta de la esquina.
Texto: Por Álvaro Onieva Fotos/via: Fotogramas
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