El actor español ganador de 2 Premios Goya que rechazó un papel con Meryl Streep en 'El diablo viste de Prada': "Me grabé cogiendo zapatos y ropa"
Patricia J. Garcinuño//Getty Images
Cuando Meryl Streep aceptó interpretar a la implacable Miranda Priestly en 'El diablo viste de Prada' (David Frankel, 2006), puso una condición: mostrar que debajo de toda esa frialdad había una persona real. Así nació una de las escenas más humanas de la película, cuando después de un desfile lleno de glamour, la directora de la revista Runway deja caer su máscara y le confiesa a la Andrea de Anne Hathaway que su marido la ha dejado. El vertiginoso mundo de la moda de Nueva York volverá a acechar en 'El diablo viste de Prada 2', secuela que promete volver a marcar tendencia.
Han pasado 20 años desde que Javier Cámara rechazara el papel que finalmente recayó en Stanley Tucci en 'El diablo viste de Prada', tiempo suficiente para convertir la película en un icono de la cultura pop. Si por entonces las grandes firmas dudaban en ceder sus diseños a una película incierta, la inminente secuela nace arropada por la alta costura. Tanto, que incluso el reparto llegó a asistir a desfiles reales durante la Semana de la Moda de Milan. Toda una lección para Streep, quien retoma el papel por el que fue nominada al Oscar.
Hable con él
Javier Bardem ha sido, en muchos sentidos, la excepción a la regla. Antes que él, nombres como Paco Rabal o José Luis López Vázquez rechazaron dar el salto a los Estados Unidos, mientras que otras intérpretes como Paz Vega o Aitana Sánchez-Gijón optaron por regresar tras agotar sus oportunidades en la fábrica de sueños. A comienzos de los 2000, ese mismo camino pareció abrirse también para Javier Cámara, que venía de firmar una de las interpretaciones más celebradas de su carrera como Benigno en 'Hable con ella' (Pedro Almodóvar, 2002). Sin embargo, y pese a las tentaciones de Hollywood, el actor riojano decidió quedarse en España.
Al
parecer, el ganador de dos Premios Goya era la opción perfecta para el
equipo de casting, pero la barrera del idioma impidió que se convirtiera
en la mano derecha de Meryl Streep. Después de 'La vida secreta de las palabras'
(Isabel Coixet, 2005), Cámara había tenido su primer rodaje en inglés y
la experiencia había sido mejorable. "Aunque estaba arropado por
Coixet, en una de las secuencias, Tim Robbins se puso a improvisar en
inglés y casi me da un ataque", llegó a explicar el ganador de dos
Premios Goya. Zambullirse en un rodaje en pleno Hollywood sería,
imaginó, aún peor.
Un actor sincero
"Hice el casting y me dijeron que había gustado mucho, pero advertí: 'Tengo algo importante que decir. Yo no voy a poder hacer esto más rápido en inglés'", contó Javier Cámara en el pódcast 'Mi vida en películas'. "Era muy difícil y me lo había estado preparando durante mucho tiempo. Fui a un showroom y me grabé cogiendo zapatos y ropa, y la tía que vio el casting debió decir: '¿Pero qué es esto? Qué maravilla este muchacho'. Yo di el máximo en esa prueba", confiesa entre risas.
"Cuando la muchacha dice: 'Vente para acá, pero dilo más rápido', dije: 'No. Más rápido no puedo decirlo'", continúa el actor. "Fui muy sincero y ella con mucho cariño me dijo: 'Nunca he tenido delante a un actor tan sincero'. Y yo le dije: 'No, es que claro, imagínate que yo me vea de repente con Meryl Streep y me dé un ictus'". Stanley Tucci fue contratado en su lugar, según cuenta la leyenda, tan solo 72 horas antes de que empezara el rodaje de 'El diablo viste de Prada'. Terminó convirtiéndose en uno de sus secundarios más recordados.
Texto: María Juesas Foto/Via: Fotogramas

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