La secuela de la película de 2021.
Cinco años después, podría copiar tal cual lo que escribí sobre la primera y, salvo por el II que ahora acompaña a su título, no habría gran diferencia. Como le dice la rubia a Johnny Cage, "se llama 'Mortal Kombat' por una razón". El personaje de Cage es la principal novedad, aunque algunos desde el desconocimiento (o la indiferencia) pensarán más en Carnicero. Da igual, que da lo mismo: en ambos casos hablamos de violencia gratuita.
Es a lo que parece haber quedado reducida 'The Boys'; sin duda, es a lo que queda reducida 'Mortal Kombat II', con o sin ese II detrás. Recuerdo decir que todos en 'Mortal Kombat' hablaban demasiado. Como recuerdo que cuando jugaba a un videojuego de este estilo nadie hablaba de historia o diálogos. Ya se sabe, ¿para qué hablar pudiendo resolverlo a hostias? ¿Por qué hablar nada cuando se trata de resolverlo a hostias?
La secuela de la película de 2021. La adaptación de un videojuego "de hostias". Uno más uno son dos, y cualquiera que se acerque a esta 'Mortal Kombat II' pensando que no son dos saldrá escaldado. Mismos responsables detrás de las cámaras, incluso buena parte de los mismos personajes delante de ellas (ya sobrevivieran o no a la primera). Johnny Cage y su socarronería son la principal novedad. Carnicero siendo agradable.
Da igual que da lo mismo. Sigue siendo 'Mortal Kombat'. Como película, una soberana estupidez cuyo argumento, admito, no sabría explicar. Ni lo necesito ni hace falta. Aunque a pesar del añadido de Cage siga habiendo demasiados personajes que se lo toman demasiado en serio. Que hablan demasiado, y que le dan a todo demasiada importancia. Sí, son combates a muerte y todo eso. Pero por lo visto aquí se resucita fácil.
O sea, nada importa. Quién vive o muere, el destino del mundo o entender la película... nos la suda. Todo se resume en pasar un buen rato viendo morir a los que nos saludan. Hostias y sangre. Y al igual que la anterior, 'Mortal Kombat II' está bien servida de hostias y sangre. Cuando se pelean, mola. A pesar de que los norteamericanos sigan sin saber filmar las peleas con la claridad, destreza y/o contundencia de otras latitudes.
Cuando se pelean, mola. Da igual que no entendamos el porqué. No deja de ser un videojuego de peleas, de hondonadas de hostias a muerte. Por segunda vez, siendo que esta secuela comparte con su antecesora pros y contras. Quizá sea más fluida, quizá Johnny Cage ayude a que entre mejor, quizá el tiempo entre lo que es chicha y lo que es cháchara esté mejor repartido. Quizá, simplemente, todos seamos algo más conscientes.
'Mortal Kombat II' se disfruta... si uno, por descontado, está predispuesto a disfrutarla. No es que sea "sólo para fans"; es que es un tipo de producto muy concreto que no admite turistas, uno con el que al igual que en festivales como el de Sitges, una buena hostia te compensa (o silencia) sus no pocos problemas como película: una que, de nuevo, disfrutaríamos más y mejor viendo solo un resumen de sus escenas de acción.
Como le dice la rubia a Johnny Cage, "se llama 'Mortal Kombat II' por una razón".

Por Juan Pairet Iglesias
Via: El séptimo arte

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