"Fue increíblemente surrealista": Leonardo DiCaprio, sobre cómo convenció a Daniel Day-Lewis para actuar con él en 'Gangs of New York'
Sin ningún tipo de duda, ‘Gangs of New York’ (2002) ha sido el proyecto más monumental de toda la carrera de Martin Scorsese. La idea original, como él mismo explicó, surgió durante su infancia en Nueva York, cuando el cineasta observó que había partes de la ciudad que pertenecían a épocas muy distintas, lo que despertó su interés por conocer cómo habían sido los orígenes de la ciudad. Ya a comienzos de los 70, un adulto Scorsese que comenzaba a dar sus primeros pasos en el séptimo arte descubrió el libro de Herbert Asbury, titulado ‘The Gangs of New York: An Informal History of the Underworld’, que realizaba un retrato del mundo criminal neoyorquino y de las pandillas callejeras durante el siglo XIX.
Tras hacerse con sus derechos, el realizador trató de llevar a buen puerto el proyecto en diferentes ocasiones, pero durante décadas se encontró con la negativa de las grandes productoras, que consideraban el material demasiado violento y el enfoque demasiado megalómano como para ser llevado a la gran pantalla. Durante todo este tiempo, nombres como los de Malcolm McDowell o Robert De Niro fueron vinculados a la producción para dar vida al personaje principal de Bill Cutting, ‘el Carnicero’. Finalmente fue Miramax Films quien rescató el proyecto e hizo posible que Scorsese pudiera realizar su película. Anecdóticamente, este fue el primer filme que unió a Leonardo DiCaprio con el cineasta neoyorquino, una colaboración que se ha hecho extensible durante las últimas décadas en seis ocasiones más.
Sin embargo, tras cerrar la contratación de DiCaprio para el papel del joven inmigrante Ámsterdam Vallon, Scorsese todavía no había elegido al intérprete que daría vida a Bill Cutting. El propio DiCaprio explicó durante una charla organizada por el Sindicato de Actores de Cine que tuvo lugar en febrero de 2014 cómo Scorsese le encargó personalmente traer de vuelta para la película al oscarizado actor Daniel Day-Lewis, quien se encontraba en aquel momento retirado de la actuación: “Estábamos hablando sobre quién iba a interpretar el increíble papel de Bill ‘el Carnicero’. Surgieron algunos nombres, y alguien dijo: ‘¿Qué tal Daniel Day-Lewis?’ Y la gente que estaba allí dijo inmediatamente: ‘Bueno, se ha retirado. Es zapatero. Ahora hace zapatos en Italia’."
"Bueno, de hecho me encargaron que fuera yo quien le propusiera el papel. Scorsese me dijo: ‘Mira, no estoy seguro de cómo se siente Daniel, si está listo para trabajar o no. Tú también eres actor, deberías tener una conversación con él y averiguarlo’. Y nunca olvidaré cuando le conocí en Nueva York. Fui a su casa, toqué a su puerta, y él abrió y dijo: ‘Hola, ¿cómo estás?’ Y yo le dije: ‘Hola, encantado. Soy Leonardo’. Y él dijo: ‘Yo soy Daniel. ¿Caminamos?’ Yo le dije: ‘De acuerdo’. Y entonces empezamos a caminar por Central Park, y no me dijo ni una palabra durante los primeros minutos. Así que pensé: ‘Bueno, yo tampoco le diré nada’. Así que caminamos en silencio por Central Park durante unos diez minutos. No nos conocíamos, y simplemente caminamos. Fue increíblemente surrealista, y recuerdo que me dije a mí mismo: ‘Voy a esperar a que esté listo para hablar’”.
DiCaprio continuó narrando cómo fue ese primer encuentro con Day-Lewis: “Finalmente, en medio de Central Park encontró un banco y dijo: ‘Aquí está bien, ¿te gustaría sentarte?’ Nos sentamos, y empezamos a hablar sobre actuación. Me dijo: ‘Leo, tienes que entender que Martin Scorsese es la razón por la que me convertí en actor. Vi ‘Malas calles’ y esa película fue tan increíble que me inspiró a actuar. Y no le quiero defraudar’. Yo le contesté: ‘Bueno, seguro que podemos encontrar una solución’. Recuerdo ese primer día. Estuvimos desarrollando esto durante un tiempo en Roma. Tuvimos que estar allí durante meses, mientras construían todos los decorados en los estudios Cinecittà. Todos los días veía a Daniel por los estudios y nos dábamos los buenos días. Y cuando faltaban como dos días para empezar el rodaje, me volví a encontrar con él como todos los días y le dije: ‘Hola, Daniel’. Y él simplemente me devolvió un gruñido. Entonces pensé: ‘Oh, mierda. Empezó el juego’”.
Texto:Por Fernando Sánchez
Foto/Via: Fotogramas



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