Ha fallecido John Irvin, pero siempre lo recordaremos por hacer una de las películas bélicas más notables y conmovedoras sobre Vietnam
Ser artesano implica a menudo una condición de anonimato para una amplia mayoría, salvo por la parte de la industria que sabe en quien puede confiar para sacar adelante una producción exigente. Es un trato a veces injusto, que se traslada también incluso a la propia filmografía, que puede no ser del todo reconocida.
John Irvin fue uno de esos cineastas más o menos estables capaces de hacer películas de género con solvencia, aunque no siempre brillantez. Pero a veces esa efectividad es lo que las hacía sobresalir. Ahora, que ha fallecido a los 86 años, es buen momento para recordar las buenas tablas que proporcionó a una película como ‘La colina de la hamburguesa’ (’Hamburger Hill’).
Una colina indomable
A partir de uno de los episodios más desgarradores producidos durante la fracasada intervención estadounidense en Vietnam, ‘La colina de la hamburguesa’ ofrece una mezcla de aventura bélica y drama desgarrador marcado por la inevitabilidad de la tragedia. Un tono bien medido que muchas producciones menores no sabían cuadrar, pero que Irvin consigue establecer con profesionalidad.
‘La colina de la hamburguesa’: trabajo encomiable
No es de las películas que salen de las primeras mencionadas al hacer un listado de las mejores películas del género, o incluso de las cinco que salen al concretar sobre la Guerra de Vietnam. Aun así, su realización es cruda y formidable, con esa fotografía muscular acompañada de una cautivadora música de Philip Glass.
Es uno de esos casos de una película haciendo lo suficientemente bien tantas cosas que acaba siendo incluso mejor de lo que debería ser. Cimientos espléndidos acompañados de elementos cinematográficos encomiables que vuelven a ‘La colina de la hamburguesa’ un título para recordar a Irvin.
Texto: Pedro Gallego Foto/Via: Espinof
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