'En el corazón de la bestia' - Inseparables


 Brad Pitt. Un perro. Y el corazón indomable de Alaska.

Frente a una naturaleza implacable, ambos deberán luchar al límite por sobrevivir en este intenso y emocionante thriller de aventuras sobre lealtad, coraje y el vínculo inquebrantable entre un soldado y su compañero más fiel.

Seamos sinceros: La amplia mayoría de las películas no sorprenden, por más que por inercia, esperanza y/o ilusión tendamos a asumir lo contrario. Como si una de acción no acabase el 99% de las veces con el héroe enfrentándose al villano. Y ganándole en el 98% de esas mismas veces.

En fin, que la amplia mayoría de las películas no sorprenden, ni tienen por qué. Brad Pitt, un perro y el corazón indomable de Alaska. Se podría decir que 'En el corazón de la bestia' no sorprende, del mismo modo que se podría decir que 'En el corazón de la bestia' cumple con su promesa.

Un ex soldado y su perro de combate, inseparables, luchando por sobrevivir contra los elementos durante algo más de una hora en tierra salvaje (y por supuesto peligrosa). Todo ello servido con la firmeza del David Ayer de títulos como quizá no por casualidad, 'Corazones de acero'.

La firmeza, y el crudo realismo que puede alcanzar una producción con ínfulas comerciales pero también orgullo dramático y cinematográfico. Esto es, 'En el corazón de la bestia' es un filme muy sólido a cualquier nivel que funciona a la medida que cabe pedirle e incluso exigirle que lo haga. 

Ni más ni menos, la medida a la que promete funcionar... te gusten o no los perros. Te guste o no un Brad Pitt que como siempre, asienta y refuerza el credo de cualquier película; más aún, cuando es (casi) el único humano en pantalla. El rostro de este convincente y efectivo relato de amistad (y supervivencia).

 

Por Juan Pairet Iglesias

Via: El séptimo arte

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